Jueves 19 Marzo | 29°C Parcialmente nublado

Entre Ríos: luces y sombras en el inicio de 2026

entre rios

La caída del empleo, el desplome del consumo y una industria bajo presión marcan el panorama provincial.

 

Por Glosa

El análisis de los últimos informes de coyuntura del Consejo Empresario de Entre Ríos (CEER) revelan un escenario de contrastes marcados: mientras las variables macroeconómicas nacionales muestran signos de estabilización nominal, la economía real de la provincia enfrenta desafíos significativos en sus sectores productivos y un enfriamiento en el consumo interno.

A nivel nacional, se observa un sendero de desinflación relativa, con registros del 2,8% en diciembre de 2025 y 2,9% en enero de 2026. De acuerdo a lo informado por el CEER, este contexto se complementa con una recuperación de las reservas internacionales, que alcanzaron los U$S 46.905 millones a finales de febrero de 2026, lo que representa un incremento interanual del 64%. El riesgo país, aunque con volatilidad, se situó en 572 puntos en febrero, marcando una mejora respecto a los 580 puntos de diciembre, lo cual resultó en un escenario favorable para que el gobierno entrerriano salga al mercado a colocar deuda a finales de mes.

Pese a la mejora en algunos indicadores financieros, la actividad económica provincial (ISAEER) muestra señales de fatiga. Al mes de septiembre de 2025, el índice registraba una caída mensual del 0,5% y una variación interanual negativa del 1,4% según el trimestre.

Según los informes del CEER, este enfriamiento tiene su correlato directo en el mercado laboral y el consumo. En lo que hace al empleo privado, se observa un goteo constante. De los 136.575 empleados registrados en septiembre de 2025, la cifra descendió a 136.058 en noviembre, acumulando una caída interanual del 1%.

En cuanto a los patentamientos de vehículos, el dato es un poco alarmante, con una caída interanual del 20% en febrero de 2026 y un desplome mensual de 49 unidades respecto al mes anterior.

El desempeño industrial muestra una dinámica preocupante, especialmente reflejada en el consumo energético y el procesamiento de materias primas. En enero de 2026, el consumo de energía eléctrica en el sector industrial y grandes comercios sufrió una caída estrepitosa del 38% mensual y del 36% interanual. Este es, quizás, el indicador más claro de la parálisis en las plantas fabriles de la provincia.

Por su parte, la molienda de soja tuvo un repunte del 21% en noviembre de 2025, la actividad industrial de soja cayó un 31% mensual en enero de 2026, situándose un 38% por debajo de los niveles del año anterior. La producción de aceites mantiene una tendencia negativa sostenida, con retrocesos interanuales que superan el 60% en los últimos reportes.

De acuerdo al CEER, en el ámbito fiscal, Entre Ríos muestra una gestión de caja que logra superávit financiero, pero bajo una estructura de compromisos creciente. A noviembre de 2025, la provincia acumulaba un resultado positivo de $15.249 millones. Sin embargo, la deuda flotante ascendió a $353.134 millones en el mismo periodo. El manejo de este pasivo de corto plazo será crítico, considerando que los recursos de origen nacional (coparticipación) mostraron una caída real interanual del 7% en noviembre.

Las señales de alerta se dan, por ejemplo, en el dato del consumo de gas que, en la provincia, ha mostrado una volatilidad extrema, pasando de un crecimiento del 106% en octubre a una caída del 66% en noviembre, cerrando diciembre con una baja interanual del 66%.
Otra alerta se da en uno de los motores de la economía entrerriana, la faena de aves, que, según el CEER, mostró un retroceso mensual del 12% en noviembre, con una caída interanual del 3%, lo que sugiere una menor demanda o problemas de costos en la cadena.

Por otro lado, es notable la estabilidad y convergencia del tipo de cambio oficial (1.419) hacia finales de febrero de 2026, lo que debería facilitar la planificación empresarial, aunque la falta de reactivación de la demanda interna sigue siendo el principal lastre.

La economía entrerriana transita una etapa de "ajuste por cantidades". Si bien la macroeconomía nacional ofrece un marco de mayor previsibilidad nominal, la industria provincial y el mercado laboral están pagando el costo de la recesión. La vigilancia sobre el consumo eléctrico industrial y la evolución de la deuda flotante provincial serán las claves para seguir en los próximos meses.

 

Fuente: www.ceer.org