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Reconfiguración en la energía

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Analizamos el informe del Consejo Empresario de Entre Ríos.

 

Por Glosa

La matriz energética de la Región Centro atraviesa un momento de reconfiguración profunda, donde la provincia de Entre Ríos se posiciona como un actor de consumo moderado, pero con una dinámica de costos que la diferencia de sus vecinos inmediatos. Al cierre de diciembre de 2025, el informe del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Consejo Empresario de Entre Ríos (CEER) revela una provincia que, mediante intervenciones fiscales y regulatorias, ha logrado mitigar parcialmente el impacto del incremento en los costos mayoristas nacionales, aunque enfrenta desafíos estructurales en su sector industrial y en la sostenibilidad de sus cuadros tarifarios a largo plazo.

En términos de demanda absoluta, Entre Ríos se mantiene como el mercado más pequeño de la Región Centro. Con un consumo de 399.278 MWh en diciembre, su demanda es un 59% inferior a la de Córdoba y un 66% menor a la de Santa Fe. Sin embargo, esta menor escala no implica un estancamiento; por el contrario, la provincia registró un crecimiento interanual del 17% en su consumo total, impulsado principalmente por un vigoroso sector residencial que se expandió un 32%.

A nivel per cápita, el consumo entrerriano se sitúa en aproximadamente 27 MWh por habitante, superando los 24 MWh de Córdoba, pero aún por debajo de los niveles de Santa Fe (32 MWh) y la provincia de Buenos Aires (35 MWh). Esta brecha per cápita refleja no solo diferencias en la densidad poblacional, sino también en el perfil de la actividad económica y la eficiencia del uso energético en cada jurisdicción.

El dato más disruptivo, según el informe del CEER, es la consolidación de Entre Ríos como la provincia con las tarifas residenciales más bajas de la Región Centro al finalizar 2025. Mientras que en Santa Fe un usuario N1 (altos ingresos) paga $82.878 por un consumo de 250 kWh, en Entre Ríos esa factura desciende a $72.703. Esta ventaja competitiva no es casual ni puramente de mercado, sino que responde a una política fiscal activa. En prime lugar, el decreto Provincial Nº 943/25 redujo la Tasa de Fiscalización y Control del 1,8% al 0,8% para todos los usuarios. En segundo lugar, se aplicó un congelamiento del Valor Agregado de Distribución (VAD) —el componente que cubre la operación y mantenimiento de las redes— hasta el 31 de diciembre de 2025. Y, tercero, se estableció un descuento del 6% para usuarios residenciales de bajos recursos en los primeros 700 kWh bimestrales.

En el segmento comercial (consumo de 1.000 kWh), Entre Ríos también lidera la competitividad con una tarifa de $338.255, significativamente menor a los $380.796 que se abonan en Córdoba.
Un aspecto singular que resalta el análisis es la comparación con las distribuidoras del AMBA (Edenor y Edesur). Aunque Entre Ríos tiene tarifas competitivas regionalmente, Buenos Aires sigue presentando los valores más bajos del país debido a la "densidad poblacional". El informe advierte que esta economía de escala, que permite repartir los costos fijos entre más usuarios por metro cuadrado, tiene una contrapartida, y es que muchas veces se traduce en que la calidad del servicio no sea la óptima en comparación con zonas de menor densidad, pero tarifas más altas.

Otra paradoja económica se observa en los precios mayoristas. Durante el último año, el Precio Monómico de la energía (costo real de generación, potencia y transporte) cayó un 10% en dólares, pasando de USD 64,55 a USD 58,33. Sin embargo, para el usuario final argentino, esta baja fue invisible: medido en moneda local, el precio aumentó un 28% debido al efecto de la devaluación y la inflación.

Pese al alivio temporal, el informe enciende luces amarillas en tres frentes específicos. Por un lado, el congelamiento del VAD en Entre Ríos expiró el 31 de diciembre de 2025. Esto plantea una presión inminente para actualizar los ingresos de las distribuidoras en 2026, lo que podría erosionar la ventaja tarifaria actual de la provincia. Por otro, en el segmento de baja tensión (108.000 kWh), Entre Ríos pierde competitividad frente a Córdoba, situándose como la segunda provincia más cara de la región, solo por detrás de Santa Fe. Esto representa una barrera de costos para las pequeñas y medianas industrias que no operan en media tensión. Por último, el informe destaca que la posición favorable de Entre Ríos se explica casi exclusivamente por medidas gubernamentales para mitigar los aumentos nacionales. Sin una reforma estructural del costo de generación o una mejora en la eficiencia de distribución, la sostenibilidad de estas tarifas "bajas" queda supeditada a la capacidad fiscal de la provincia para seguir sacrificando tasas o postergando aumentos de costos operativos.

Finalmente, como aspecto positivo, vale decir que a partir de enero de 2026, se espera un alivio adicional en las facturas debido a convenios municipales para reducir la contribución del alumbrado público del 8,69% al 6% y topar las tasas locales en un 13%. No obstante, el impacto neto dependerá de cómo se equilibren estas rebajas con la inevitable actualización del componente mayorista nacional.

 

Fotografía: ENERSA